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Santander realiza acuerdo acelerado para superar a rivales bancarios en España

Ana Botín y sus ejecutivos trabajaron toda la noche en su oferta de adquisición del Banco Popular

Martin Arnold y Tobias Buck, Financial Times 8 de junio de 2017

Ana Botín y sus ejecutivos de alto nivel parecían privados de sueño el miércoles por la mañana en Madrid conforme la presidenta del Banco de Santander presentó la oferta de adquisición del Banco Popular, su rival con problemas, que le otorga la participación dominante del mercado español.

Menos de 24 horas antes, el Mecanismo Único de Resolución Europeo (MUR) — la nueva autoridad europea de entidades bancarias — le había dado al Santander y a 30 otras partes interesadas hasta la mañana siguiente para someter sus ofertas de adquisición finales para el Popular.

El banco trabajó toda la noche, reuniendo a colocadores para recaudar €7 mil millones para financiar la adquisición y asegurando la aprobación del la Reserva Federal de EEUU ya que el Popular tiene un pequeño negocio en Florida. Al Santander se le informó poco antes de las 6 am del miércoles que su oferta de sólo €1 había sido aceptada. Firmaron el acuerdo una hora más tarde.
Un factor crucial en la aceptación de la oferta del Santander fue que, a diferencia de sus otros rivales, no solicitó garantías del Estado para protegerse de posibles pérdidas escondidas del Popular.

Esta adquisición, la primera venta de un prestamista organizada por la nueva autoridad de entidades bancarias en Europa, le ofreció una oportunidad al Santander de superar a varios de sus rivales para alcanzar la cima de su mercado doméstico.

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Ana Botin

Además es el trato más grande que ha negociado la Sra. Botín desde que asumió el cargo de presidenta del banco, lo cual ha confirmado que heredó los agudos instintos de negociación de su padre, a quién sucedió después de su muerte en 2014.

Emilio Botín convirtió al Banco de Santander en uno de los principales prestamistas de Europa, a través de una serie de acuerdos domésticos e internacionales. En España, se fusionó con sus rivales Banesto y Central Hispano en la década de 1990. Después se enfocó en expandirse a los mercados internacionales realizando acuerdos en EEUU y Brasil.

Con el acuerdo para adquirir el Banco Popular, la Sra. Botín está transfiriendo la energía adquisitiva del banco al mercado doméstico, en el que ahora tendrá una participación aproximada de 20 por ciento de los préstamos y depósitos de los clientes.

Uno de los aspectos más atractivos del tratado para el Santander es que ahora puede superar a sus rivales en el sector de préstamos a pequeños negocios, un área que lleva mucho tiempo tratando de ampliar y uno de los pocos sectores en el que el Popular tenía mucha experiencia. La adquisición del Popular le otorga una dominante participación de 25 por ciento del mercado de pequeñas y medianas empresas (PYME), casi el doble de su rival más cercano.

En una conferencia de prensa en Madrid, la Sra. Botín insistió que la adquisición del Popular era una decisión estratégica sensata. Dado que el Santander ya había estado negociando la compra del banco, la decisión del MUR de imponer €2 mil millones de pérdidas a todos sus tenedores de bonos subordinados y de eliminar a todos los accionistas hizo aún más atractiva la oportunidad.

El Popular con sede en Madrid alguna vez fue considerado uno de los bancos más fuertes y conservadores de España, antes de que ocurriera la crisis financiera. A diferencia de muchos de sus rivales, no requirió un rescate del Estado. En vez se reforzó comprando el Banco Pastor en la región noroeste de Galicia y más tarde adquirió las operaciones ibéricas de tarjetas de crédito de Barclaycard.
Pero el Popular abandonó sus instintos conservadores en el peor momento del ciclo. Era demasiado tarde para financiar el auge inmobiliario pre-crisis de España, lo cual resultó costoso ya que el banco terminó realizando tratos más riesgosos en su apuro por alcanzar a sus rivales.

Este año, el Popular contrató a Emilio Saracho, un ex banquero de JPMorgan Chase, como presidente para que buscara maneras de mejorar las perspectivas de un banco que perdió €3.5 mil millones el año pasado.

El Sr. Saracho puso el banco a la venta hace unas semanas, pero los inversionistas comenzaron a preocuparse conforme los licitantes se retiraron del proceso. Además el banco corría el riesgo de sufrir una crisis de liquidez.
Las esperanzas del Popular de decidir su propio destino se desvanecieron esta semana cuando el Banco Central Europeo le informó al MUR que el prestamista “estaba a punto de caer o que era probable que cayese”. En ese momento la Sra. Botín utilizó sus famosos instintos de negociación a favor del Santander.

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