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Gobierno asediado de Venezuela reprime a los medios de comunicación

Detienen a periodistas conforme aumenta la disidencia en contra del gobierno socialista

Andres Schipani, Financial Times

Los periodistas venezolanos están enfrentando una creciente represión conforme el asediado gobierno socialista toma medidas represivas en contra de los medios de comunicación que lo han criticado.

A los corresponsales extranjeros recientemente se les ha negado la entrada al país y un reportero del Miami Herald fue deportado. Presuntos manifestantes a favor del gobierno han lanzado cócteles Molotov y excremento contra los últimos periódicos de oposición del país, y periodistas locales han sido detenidos e interrogados por agentes de las agencias de información y los equipos televisivos fueron amenazados por presuntos miembros de la izquierda.

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Activists march in Caracas © AFP

Los críticos aseveran que las restricciones más represivas del gobierno contra los medios refleja una represión más amplia en contra de las protestas masivas y los llamados para la renuncia del presidente Nicolás Maduro.

“Tienen un gran problema ya que la opinión pública está cada vez más en contra de ellos”, dice el editor de un diario basado en Caracas. “Han perdido toda dignidad y están endureciendo cada vez más el control”.

Los editores de los periódicos El Nacional y Tal Cual han sido demandados por publicar reportajes sobre funcionarios socialistas que han sido acusados de narcotráfico. El editor de El Correo del Caroní recibió una sentencia de cuatro años de prisión después de publicar las investigaciones sobre la corrupción. Mientras tanto, las restricciones de divisas extranjeras han restringido la disponibilidad de tinta y papel prensa para los diarios y muchos han reducido su tamaño o, como en el caso de El Carabobeño, han eliminado sus ediciones impresas.

Los funcionarios socialistas han argumentado que las agencias de noticias están librando una “guerra de medios” en contra del Sr. Maduro, cuyos índices de aprobación han caído a 20 por ciento, y aseveran que la oposición está conspirando con Washington para realizar un golpe de estado en contra del gobierno.

La semana pasada en Caracas, cientos de miles de venezolanos participaron en una marcha demandando que las autoridades electorales activaran un referéndum revocatorio constitucional para terminar el mandato del Sr. Maduro.

Según algunos observadores, funcionarios del gobierno prohibieron el vuelo de drones en un intento por impedir la grabación de imágenes aéreas de la protesta. Un día después durante una visita del Sr. Maduro a Isla Margarita, se publicaron vídeos grabados por venezolanos comunes que mostraban a varias personas persiguiendo y abucheando al Sr. Maduro mientras que aporreaban ollas y sartenes.

Foro Penal, un grupo de derechos humanos, dijo que las autoridades habían detenido a docenas de personas después del incidente. El sábado, Braulio Jatar, director de Reporte Confidencial, un sitio web basado en Margarita, fue arrestado y su casa fue allanada por agentes de inteligencia después de su reportaje sobre la protesta. Su cuñado Ricardo Hausmann, un economista de Harvard, denunció “el abuso y la opresión de la dictadura de Venezuela”.

Los arrestos se han vuelto muy comunes. En junio, Román Camacho, un reportero del sitio web La Patilla, y otros dos individuos fueron interrogados por oficiales de la policía después de publicar un vídeo de un atacante armado quien fue asesinado a tiros después de abrir fuego en el banco central de Venezuela. El atacante entró al edificio demandando ver a su presidente y al Sr. Maduro.

En medio de una extrema escasez de alimentos, el atacante, Juan David Oliveros, dejó un vídeo explicando sus acciones: “Lo hago por la gente, por el hambre que estamos pasando ahora …”.

El Sr. Camacho dijo que había publicado el vídeo porque era una primicia. “Pero la presión sobre los medios ahora es muy fuerte”.

Algunos de los medios de comunicación, como Últimas Noticias, han cambiado su línea editorial después de ser adquirido por inversionistas con presuntas conexiones con la administración socialista.

Marianela Balbi, directora del Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS), un grupo de control de libertad de expresión, aseveró que la situación ha empeorado desde que asumió el poder el Sr. Maduro después de la muerte de su tutor Hugo Chávez.

“Ahora están utilizando el sistema judicial para intimidar”, dijo. Desde principios de 2016, el IPYS ha registrado más de una violación de libertad de expresión al día, incluyendo abusos de poder por parte del Estado y ataques en contra de periodistas.

Reporteros Sin Fronteras ha colocado a Venezuela cerca del nivel más bajo de su índice de libertad de prensa. Pero Harim Rodríguez, el viceministro de información, intentó defender al gobierno, argumentando que “en Venezuela ahora existe la mayor libertad de expresión que ha habido en la historia de este país”.

David Kaye, Relator Especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y expresión de la ONU, y Edison Lanza, Relator Especial Interamericano para la libertad de expresión, recientemente advirtieron sobre el deterioro de la libertad de los medios de comunicación en Venezuela.

“Estamos realmente preocupados por los recientes informes sobre los ataques en contra de periodistas y de los medios de comunicación independientes, los cuales han incrementado la presión sobre los medios venezolanos”, aseveraron en una declaración.

“Esto es especialmente alarmante debido a la escasez de alimentos y medicamentos, la crisis económica y el incremento de las tensiones políticas y sociales”.

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